Streaming en tiempos de pandemia: Nuevo escenario de violencia de género digital

Con el aumento del tiempo que pasamos en Internet y redes sociales producto del encierro por pandemia, han aumentado las transmisiones en vivo. Lamentablemente, este espacio se convirtió en un nuevo foco de violencia digital, por lo que es necesario tomar ciertas precauciones.

Durante la pandemia del Covid-19, plataformas como Instagram, Facebook y YouTube han tenido un notorio aumento en el uso de transmisiones en vivo, así como Zoom, Google Meet y Periscope herramientas diseñadas especialmente para este objetivo.

Según indica el sitio estadounidense Business Insider, a inicios de la pandemia, durante marzo y abril de este año, las transmisiones en vivo en Instagram aumentaron un 70% en relación a los meses pasados. Por otro lado, según un estudio realizado a principios del 2020 por IAB – donde se encuestó a personas en 21 países, incluido Chile – el 67% de los participantes afirmó haber transmitido en vivo a través de alguna plataforma digital.

El aumento de esta actividad ha significado un mayor número de casos de violencias en estas plataformas, donde se ha extorsionado y acosado a quienes están emitiendo. Una de las situaciones más recurrentes es la irrupción de personas ajenas en transmisiones colectivas a las que no han sido invitados, generalmente con la intención de atacar mediante discursos de odio a mujeres, activistas y disidencias sexuales.

Como organización Hablemos de Ciberacoso, hemos recibido algunas denuncias de mujeres respecto a esta situación, en la cual hombres que se hacen pasar por hackers las amenazan con difundir públicamente sus datos e imágenes personales, si ellas no acceden a enviarles fotografías íntimas. Además, toman capturas de pantalla de sus transmisiones para subirlas a sitios de pornografía, con el fin de obtener fotografías íntimas de ellas mediante el acoso y la extorsión.

La extorsión es la amenaza que hace una persona a otra con el fin de obtener algo a cambio. Cuando se da en espacios virtuales, generalmente el atacante amenaza a la víctima con difundir información y/o material audiovisual personales, muchas veces íntimos, a través de redes sociales o enviando a personas pertenecientes al círculo social de la víctima. En la mayoría de las ocasiones, el atacante pide a cambio de no difundir material íntimo de la víctima, exigiendo con el tiempo fotografías más explícitas, pero también en algunos casos exige el pago de dinero. 

Entendemos que el responsable de estas agresiones no es la persona que transmite, sino quien la agrede. Sin embargo, las plataformas también tienen una responsabilidad al no contar con los mecanismos de seguridad suficientes (nos referimos a las políticas comunitarias y de seguridad de redes sociales como Instagram, Facebook, TikTok, WhatsApp, entre otras). Al mismo tiempo, sabemos que en gran parte del mundo no existen leyes que condenen estas agresiones.

Te entregamos algunas recomendaciones que deberías tener presente a la hora de realizar transmisiones en vivo:

 

  • Evita mencionar tu nombre completo y verifica que no hayan elementos que permitan identificarte. Documentos (carnet, ID, licencias de conducir, certificados), fotos tuyas o de tu familia, tatuajes o piercings.
  • Idealmente, no pongas tu nombre y apellidos en tus cuentas de redes sociales.
  • Preocúpate de que no aparezcan elementos de tu hogar que permitan reconocerla. Por ejemplo, número y nombre de la calle, imagen de la casa por fuera, esculturas, fuentes, piscinas, etc.
  • Dependiendo del tipo de video, evitar mostrar el rostro. Obviamente hay videos en los que no puedes evitarlo (como un video de maquillaje) pero si estás haciendo un video desnudx, por ejemplo, es más seguro si no muestras tu cara.
  • Si te están amenazando y/o extorsionando, guarda las pruebas (capturas de pantalla) e intenta denunciar la agresión para dejar constancia del hecho. Dependiendo del caso, podrás seguir la vía legal para que el agresor reciba una sanción.

 

De todas formas, siempre es recomendable dejar constancia del hecho para poder tener un respaldo al respecto. Por ello, trata de guardar todas las conversaciones en donde se haya producido la amenaza y dirígete a la policía o al ente que se encargue de estos casos en el lugar donde te encuentres.

Y ante todo, ten en consideración el AUTOCUIDADO: las redes sociales y las plataformas que hay en Internet son, en su mayoría, empresas privadas, por lo que no existen muchos resguardos legales que puedan ayudarte.